//Connemara, de Irlanda para todo el mundo

Connemara, de Irlanda para todo el mundo

Orgullosamente irlandés, esta raza de poni es la única que existe en toda Irlanda, bastante antigua cabe mencionar. Sus ejemplares tienen mas de 2,000 años de habitar y sobrevivir en la pequeña isla, para ser más específico, son originarios del oeste de Irlanda, donde se encuentra la región de Connemara, de la cual es un símbolo.

El territorio de Connemara se compone de hermosos paisajes montañosos, rocosos, enormes y peligrosos acantilados, donde este equino se desenvuelve con bastante agilidad y facilidad. Una parte de la población en la actualidad lo utiliza para transportarse en tan complicados terrenos.

Los primeros indicios de existencia equina en esta región datan del siglo IV antes de Cristo, cuando eran utilizados como medio de transporte por los guerreros celtas para movilizarse por los terrenos conquistados y para la búsqueda de alimento.

Este hermoso animal, a lo largo de su historia, ha sido bastante requerido para todo tipo de trabajos, ya sean de campo, para jalar carros, como poni de montura, cargando todo tipo de cosas.

Cuenta una leyenda que cuando la Armada española navegaba por aguas cerca de las costas irlandesas traía consigo varias mercancías, entre ellas, animales. Cuando un barco se hundió cerca de las costas irlandesas se cuenta que los caballos nadaron a las islas de Irlanda y se encontraron con caballos o ponis natales de la región, al cruzarse dieron origen a lo que hoy se conoce como el Poni Connemara. Esta mezcla creó un animal poderoso, ágil y resistente al clima hostil.

Con el paso del tiempo, los habitantes y los equinos, de manera inevitable, comenzaron a relacionarse. Los lugareños tenían familias grandes a las cuales había que mantener, el Poni Connnemara era de gran utilidad para viajes a las minas de carbón –por tratarse de caminos engañosos y complicados para el ser humano. Otro tipo de actividades realizadas por el Connemara, siendo un animal veloz, polivalente y bastante dinámico, eran las carreras organizadas en la localidad y muy famosas en todo el país.

Este equino es una figura muy representativa en Irlanda, realmente apreciado, ya que es un animal que siempre ha sido de ayuda para su gente; su comportamiento dócil y amable lo volvió un caballo con el que fue relativamente fácil convivir.

Años después, para ser más exactos en 1923, la popularidad del Poni Connemara creció en distintas partes del mundo por ser una raza que a varios causaba curiosidad, entre ellos Michael O’Malley, creador de la Sociedad de Crianza del Connemara. Uno de los objetivos principales de dicha sociedad era mejorar la raza, ya que se creía que con un ejercicio de cruza adecuado y aprovechando las muchas virtudes del Connemara se podían crear ejemplares extraordinarios, también se quería llevar a cabo la conservación de la raza.

La popularidad y tradición del Connemara era tal en aquella época, que a partir de 1924 se realiza un evento donde se congregan cerca de 500 ejemplares de todo el mundo para ser exhibidos. Dicho evento se realiza el tercer jueves de agosto de cada año.

Al ser una raza única, de gran resistencia ante climas extremos y ser excelentes caballos para el deporte varios países comenzaron a interesarse en su crianza y su exportación ha incrementado en número. Entre otros países que se dedican a la crianza del Poni Connemara se encuentran Canadá, Alemania, Francia, Suiza, Italia, Nueva Zelanda, Finlandia, Reino Unido, Bélgica, Australia, Estados Unidos y la mayoría de los países de la Península Escandinava.

El segundo criador de Connemara a nivel mundial más importante, después de Irlanda, es Francia. La asociación francesa de la raza nació a finales de los años 60, creó su propia yeguada y su propio reglamento.

Características

Estatura: Entre 1,28 y 1,50 metros.

Cabeza: De longitud media, con un espacio grande entre los ojos. Orejas de Poni, con pómulos bien definidos. Tiene una frente muy bien proporcionada y mandíbula bastante pronunciada.

Cuarto delantero: Pecho no demasiado abierto. Cruz claramente definida, con una espalda muy inclinada, cuello no demasiado bajo. Gran longitud en los riñones.

Cuarto trasero: Musculoso, no con mucha longitud pero con piernas bien desarrolladas. Corvejones muy bajos, pero bastante fuertes.

Extremidades: Mucha fuerza en el antebrazo, una buena longitud, rodillas y puntas bien definidas.

Crines: Su cresta no es muy desarrollada ni debe serlo. Como en la cola, sus crines son cuantiosos.

Pelaje: El color muy común es el gris, en algunos casos es negro y con menos frecuencia llegan a ser castaños. Una de las características de esta raza son las manchas negras que algunos ejemplares poseen.